¿De qué me sirve saber si va a llover?

¡Qué onda mis meteorolovers! Después de ver el video “¿Para qué sirve el pronóstico del tiempo?” sabemos que el principal objetivo de los servicios climáticos es fortalecer la producción, la disponibilidad, la distribución y la aplicación de predicciones e información climática y meteorológica en nuestras actividades cotidianas.

Esta información debe tener buenas bases científicas y se puede clasificar en 3 categorías:

  • Clima Pasado: Administración y rescate de datos, así como reanálisis y resúmenes climáticos históricos.
  • Clima Presente: Observaciones, monitoreos, reportes y estudios para estimar el tipo, rango y recurrencia de la variabilidad en las variables climáticas importantes (como la precipitación, temperatura, etc.) para la planificación a nivel nacional, estatal o local.
  • Clima Futuro: Pronósticos y proyecciones de condiciones climáticas para mitigación, planificación y adaptación.

Para la generación e implementación de un servicio climático, se pueden adoptar los siguientes pasos de acuerdo con el marco mundial de los servicios climáticos:

1.- Producción y publicación de datos climáticos, tanto observados históricos y actuales, así como, simulaciones pasadas y futuras.

2.- Visualización de la información climática. La existencia y disponibilidad de este material permite identificar posibles usuarios y los servicios climáticos que se necesitan desarrollar para atender las necesidades específicas de cada usuario.

3.- Desarrollo e implementación de los servicios climáticos enfocados en los usuarios y su evaluación en el apoyo a la toma de decisiones, generación de políticas públicas, entre otros. Por ejemplo, el desarrollo de un mapa de vulnerabilidad a inundaciones, sequias y otros más.

La implementación de servicios climáticos es uno de los medios de adaptación a la variabilidad climática y al cambio climático por el que muchos países están apostando, principalmente en términos de seguridad alimentaria, producción y aprovechamiento de recursos y reducción de riesgos de desastre por fenómenos hidrometeorológicos.

Este año el lema de la organización meteorológica mundial (WMO, por sus siglas en inglés) para conmemorar el día meteorológico mundial (23 de marzo) fue “Cuenta cada gota de agua, porque cada gota cuenta” y es justo porque el crecimiento demográfico, la urbanización y el uso cada vez más intensivo del agua con fines agrícolas e industriales han aumentado su demanda. Dando como resultado un agotamiento visible en las reservas de agua subterránea y la escasez de agua para uso humano se ha convertido en un serio problema a nivel mundial.

Como consecuencia del cambio climático, es probable que los patrones meteorológicos cada vez más impredecibles den lugar a un mayor estrés hídrico. Por esta razón, contar con más mediciones, bases de datos históricas, científicos preparados y servicios meteorológicos bien capacitados favorece la implementación exitosa de servicios climáticos que puedan ayudar a mitigar esta problemática. Ya que no se puede gestionar y administrar lo que no se puede medir.

Tal vez no escuchaste mucho ruido al respecto, porque pareciera que todos los reflectores han estado pendientes de lo que pasa en el mundo con el coronavirus. Pero realmente todo está relacionado pues actualmente el agua es uno de los recursos más valiosos en la mitigación de la pandemia del COVID-19, ya que una de las principales medidas de prevención de contagio es lavarse las manos frecuentemente con agua y con jabón. Por esta razón, el Secretario General de la ONU, hizo un llamado al mundo para demostrar la misma unidad y compromiso que se han observado durante estos últimos días a nivel mundial, pero con las medidas para mitigar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, apoyadas en el uso de los servicios climáticos.

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