Movilizarse por el clima. Algunos apuntes

Del 20 al 27 de septiembre se llevó a cabo la Semana Global por la Emergencia Climática. Esto con motivo de la Cumbre sobre la Acción Climática realizada el 23 del mismo mes y convocada por el Secretario General de la ONU, António Guterres. De igual manera, la joven y polémica activista Greta Thunberg, quien se dio a conocer a partir de agosto del año pasado cuando comenzó a manifestarse enfrente del parlamento sueco  promoviendo una huelga escolar por el clima, hizo un llamado a la Tercera Movilización Global por el Clima y fue convocada por Fridays for Future de distintos países para participar.

Fig. 1 Manifestantes en la Movilización Global por la Emergencia Climática, 20 de septiembre de 2019. Fotografía de Laura Vargas. Instagram @malasuerte.ne

En la Ciudad de México durante dicha semana se hicieron distintos eventos, principalmente cuatro de acción política: dos Plantones Contra el Cambio Climático en Palacio Nacional (viernes 20 y lunes 23 de septiembre), una Movilización Global por la Emergencia Climática (viernes 20 de septiembre), y una Protesta por la Crisis Climática (viernes 27 de septiembre).

Al respecto, participé en algunas de estas acciones como miembro de la Red Universitaria de Cambio Climático (REDUCC) de la UNAM. Misma red que es parte de las organizaciones que colabora en conjunto con Fridays for Future Ciudad de México. Por lo cual, en lo siguientes párrafos me dedicaré a señalar algunos puntos claves que me dejó dicha semana de acción.

Mayor participación social

Es la tercera movilización climática que se convoca a nivel mundial y la cantidad de participantes en la Ciudad de México fue mayor que las anteriores. La primera huelga global por el clima se realizó el 15 de marzo de 2019; la segunda el 24 de mayo de 2019; la tercera, y última, el 20 de septiembre y una protesta el 27 de septiembre del mismo año. Es notorio el aumento de los participantes, principalmente si uno compara las fotografías que hay de las distintas movilizaciones; de acuerdo con datos de los organizadores asistieron cuatro veces más personas (6,247). En esta ocasión, no pude asistir. Sin embargo, por comentarios de diversos amigos que han participado en las distintas manifestaciones me percaté que la afluencia de personas fue mayor. Por lo cual podemos deducir que el movimiento ha logrado sumar más personas en los últimos meses.

Fig 2. Manifestantes en la Movilización Global por la Emergencia Climática, 20 de septiembre de 2019. Fotografía de Laura Vargas. Instagram @malasuerte.ne

Aún somos pocos

A pesar de que esta vez la cantidad de asistentes incrementó, seguimos siendo pocos los que nos movilizamos. Por ejemplo, no hubieron más de veinte asistentes en los dos plantones que se realizaron frente y a un costado de Palacio Nacional (el 20 y 23 de septiembre de 2019). Esto podría deberse a diversos factores: como la distancia entre los hogares de los participantes y el Zócalo de la ciudad tanto como la hora, debido a que la cita era a las seis de la mañana cuando los medios de transporte durante la madrugada son menos frecuentes. Aunque la concentración de personas siga siendo menor respecto a otras actividades —como la asistencia a un partido de fútbol— es destacable que el cambio climático se ha convertido en un tema vigente, y se ha posicionado en las agendas mediáticas.

Un movimiento de niños y jóvenes

A diferencia de otras manifestaciones, es notorio el involucramiento de nuevas juventudes. Como refiere Luis Zambrano en su texto La Infancia ante el cambio climático, frecuentemente se demeritan las palabras de los pequeños considerándolos como individuos ingenuos. Sin embargo, son ellos los que heredarán un mundo deteriorado y quienes tendrán más implicaciones a futuro. Ya sea acompañados de sus padres o familiares, la presencia de los infantes en la movilización replantea la necesidad de involucrarlos en una de las problemáticas que repercutirá a lo largo de su desarrollo.

La formación de redes

Este tipo de encuentros permite fortalecer nuestras redes de interés porque nos damos cuenta de que hay otras personas preocupadas e involucradas en el tema. De esta manera podemos realizar trabajos conjuntos y generar espacios donde se hablan de estos temas, más allá de la movilización. Así, conocimos otras organizaciones y jóvenes involucrados en temas relacionados al cambio climático. Por ejemplo, del mismo grupo dirigente de Fridays for Future Ciudad de México pidieron a la REDUCC fortalecer la alianza para que las nuevas personas interesadas en el movimiento pudieran capacitarse en el tema.

Una movilización pacífica

Las manifestaciones por la emergencia climática se llevan en un ámbito de sosiego ya que, como he dicho, una parte de los asistentes son niños acompañados de sus padres. Además de que los organizadores instan a realizar la movilización evitando la confrontación.

Regularmente las manifestaciones son vistas con desdeño. Sin embargo, las personas no se movilizan sin causa alguna. Estas son un signo de malestar, un síntoma de descontento y un llamado al cambio. Ninguno de los que asistimos a las anteriores acciones empeñaría su tiempo si no visualizara al cambio climático como una cuestión de la cual se tiene que hablar y actuar desde hace años.

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