Icono del sitio Estudios Planeteando

Cenotes: belleza profunda, problemas ocultos

Los cenotes, además de ser excelentes opciones para darte un buen chapuzón en la Península de Yucatán, también son importantes abastecedores de agua para los habitantes de esta región. Pero simples acciones como meternos a ellos usando bloqueador, hasta problemáticas mayores como la descarga de aguas residuales, han provocado que se contaminen, afectando no solo a los humanos, sino también a la flora y fauna de la zona. Debemos hacer conciencia para mejorar nuestros hábitos al visitarlos y exigir un buen cuidado de ellos a las autoridades.

Estas formaciones acuáticas fueron un determinante para el asentamiento de la civilización maya, ya que para ellos representaban lugares sagrados por ser entradas al inframundo espiritual, y en donde llevaban a cabo sacrificios humanos y realizaban ofrendas para sus dioses. Además de su papel cultural y espiritual, los cenotes también son clave por los servicios ambientales que nos ofrecen, como provisión de agua, de plantas medicinales, al actuar como barreras de inclusión salina, ayudar al mantenimiento térmico y capturar grandes cantidades de carbono, entre otras cosas.

La problemática con los cenotes radica en que la calidad de estos servicios ambientales ha ido en decadencia, y por consecuencia, también la belleza del paisaje. Esto se debe en mayor parte a que su manejo ha permitido la sobreexplotación de los recursos sin fomentar una cultura de conservación, incluyendo los efectos de actividades antrópicas, como la ganadería porcina, que no contemplan medidas adecuadas para el tratamiento de sus aguas residuales, las cuales al ser vertidas pueden ser infiltradas en el manto freático, afectando la calidad del agua subterránea, la cual es la principal fuente de abastecimiento de los cenotes.

Existen diversas propuestas desde un nivel personal hasta comunitarias para tener un mejor cuidado de estos cuerpos de agua. Entre las personales están que evitemos tirar basura, ducharnos antes de entrar al agua, no entrar con alimentos ni bebidas, no llevar animales, no entrar bajo la influencia del alcohol y cuidar tanto a las paredes, techo, flora y fauna de los cenotes, como a las instalaciones en general. En cambio, una de las soluciones propuestas por las comunidades es incentivar un mecanismo de pago por servicios ambientales de los cenotes, para que sus gestionadores puedan darles un mantenimiento adecuado y, en caso de ser necesario, restaurarlos para tenerlos en óptimas condiciones.

Así que, nunca olvides que proteger a un cenote es más que cuidar el agua, ¡es el cuidado de la historia, la  cultura y la vida!

Referencias:

Salir de la versión móvil